«Un corto animado ambientado en un universo posapocalíptico. Es apenas un fragmento de una historia mucho más grande», dice la descripción de Ruin en la cuenta de Vimeo de Wes Ball, donde el corto se publicó el 15 de marzo de 2012. Short of the Week lo reseñó dos días después y contaba que, en menos de 48 horas, el corto ya pasaba las ciento cincuenta mil reproducciones en Vimeo. En agosto, Deadline hablaba de cerca de cinco millones y anunciaba que 20th Century Fox, que había comprado el corto, había elegido a Ball para dirigir su primer largometraje.

La historia, según el resumen de Short of the Week, es sencilla: en un futuro posapocalíptico, un tipo encuentra algo que no debería; los malos se dan cuenta, y empieza la carrera. Slashfilm, que dijo haber estado entre los primeros en publicarlo, lo situaba «muy en el futuro», en un universo posapocalíptico verde.

Ball dirigía Oddball Animation, una compañía de animación y efectos de Los Ángeles. Mientras hacía Ruin, el estudio se ocupó de los efectos visuales de Eye of the Storm y contribuyó a 3 Dreams of Black, el video musical interactivo de Chris Milk. Short of the Week vio Ruin como una carta de presentación para una compañía de animación incipiente.

Un fin del mundo en verde y azul, no en gris.

Short of the Week destacó primero la persecución: más emocionante, escribió, que cualquier secuencia parecida salida de Hollywood en los diez años anteriores, «coreografiada con elegancia», con movimientos de cámara amplios y ángulos emocionantes. Los escenarios, decía, tienen un acabado casi fotorrealista, y el mundo está construido por completo sin exposición ni diálogo, contado por las texturas ruinosas de los edificios y el óxido de los voladores enemigos que persiguen al protagonista.

También notó el color: el cine suele imaginar el fin del mundo gris, turbio y distópico, y aquí, escribía, hay azules y verdes vivos, un mundo saturado de color, ahogado por enredaderas exuberantes, calor sofocante y una nube de insectos. La reseña elogiaba además el diseño de personajes y una música «a lo John Williams», y admitía que el argumento quizá fuera escaso: a esa velocidad, decía, la estructura deja de importar. Lo que dejaba era la sensación de haber visto la escena de apertura de una gran película.

Short of the Week recordó que Fede Álvarez, Ricardo de Montreuil, Jesús Orellana y Aaron Sims habían dado el salto a Hollywood con cortos visualmente impactantes, y vio a Ruin en ese camino.

Wes Ball se graduó en 2002 en la escuela de cine de la Universidad Estatal de Florida, y en 2003 su corto animado A Work in Progress ganó la medalla de bronce de los Student Academy Awards. Para 2012 llevaba ocho años en Hollywood haciendo gráficos para HBO y reportajes para ediciones en DVD y Blu-ray; había hecho previsualización, la versión preliminar de las tomas que guía el rodaje, para Magnificent Desolation: Walking on the Moon 3D, y efectos visuales para Beginners.

Según Slashfilm, Ruin, descrito como su «proyecto personal», le había llevado a Ball dos años de trabajo intermitente, y Oddball había publicado en su sitio la progresión completa del trabajo. CGPress contaba que Ball hizo él mismo la mayor parte del modelado y la animación; el corto se hizo con Modo y LightWave, dos programas de 3D. El corto contaba un fragmento de la historia que Ball venía desarrollando con T. S. Nowlin, guionista que también había estudiado en la escuela de cine de Florida State.

Ball y Nowlin vendieron el proyecto a Fox en julio de 2012. Según Slashfilm, que citaba a The Hollywood Reporter, Ball dirigiría una versión de imagen real y la escribiría con Nowlin, con producción de McG y Steve Tzirlin; Fox, al parecer, veía en ella una posible franquicia. Slashfilm notó también que tomas emblemáticas del corto aparecían en el piloto y en los anuncios de Revolution, la serie de Bad Robot que estaba por estrenarse. En agosto, Fox eligió a Ball para dirigir Maze Runner: correr o morir, que sería su primer largometraje. Un año después, en Comic-Con, Ball le contó a Collider cómo seguía a la vez con Maze Runner y con la versión en largometraje de Ruin.

Ball dirigió después las dos secuelas, Maze Runner: prueba de fuego (2015) y Maze Runner: la cura mortal (2018), y El planeta de los simios: nuevo reino (2024). En noviembre de 2023 se anunció que dirigiría una película de imagen real de The Legend of Zelda para Nintendo y Sony Pictures.