Este video no se puede reproducir aquí. Ver en Vimeo
En Le Futur Sera Chauve («El futuro será calvo») Paul Cabon entiende, en una comida con su padre y sus tíos, todos calvos, que su pelo abundante no le va a durar mucho. Desde ahí, cuenta It’s Nice That, el corto pasa a las fantasías de un doble suyo de melena espesa, una vida que Cabon no va a tener.
Frente a las distopías llenas de efectos visuales que asocia con los cortos sobre el futuro, Short of the Week vio aquí algo muy distinto: un corto colorido y juguetón, en el que Cabon encara un porvenir nada feliz para él con humor e ironía, y que desde esa premisa toma rumbos fantásticos imposibles de prever.
Para Cabon, el tema tenía su lado cómico precisamente porque le dolía: «Sabía que quedarme calvo no era un problema tan serio —cuenta a It’s Nice That—, pero me costaba mucho tomar distancia y sentirme bien con eso. Me di cuenta de que por eso mismo podía ser un material cómico interesante: había una tensión detrás».
Cuando hizo la película, Cabon vivía en Rennes y trabajaba como animador, guionista y artista de fondos para varios estudios franceses, además de hacer sus propias películas. Así describe lo que busca en el movimiento: «Intento hacer animaciones sorprendentes. Tengo algunas limitaciones en el dibujo con las que lucho, pero trato de no hacerles caso y de lanzarme de lleno a hacer movimientos enérgicos, graciosos, torpes, entrelazados con la narración. Me gusta que las cosas estén un poco desordenadas y vivas».
Ese desorden era el plan. Su objetivo principal era improvisar lo más posible y conservar el aire desordenado que prefiere en su animación, y para eso primero escribió y grabó el texto, y solo después empezó a animar, sin demasiado plan, respondiendo a las palabras con imágenes a medida que avanzaba.
«Animar así fue un verdadero placer —dice—. Escuchaba la parte en la que estaba trabajando en cada momento y trataba de encontrar imágenes que tuvieran un diálogo ingenioso con ella». Trabajar así, dice, lo hizo saltar de una idea a otra muy distinta y obligarse a estirar la imaginación para inventar transiciones que encajaran.
Es un poco como trabajaría quien hace viñetas para un periódico, me imagino.
Cabon nació en Brest, en Bretaña, y estudió en la escuela La Poudrière, en Valence, donde hizo Sauvage; después trabajó en la serie Michel, de Folimage. Su primera película profesional fue Tempête sur anorak, producida por Vivement lundi! en Rennes. Le Futur Sera Chauve es su tercera película, después de Sauvage, que como esta trata de un hombre calvo, y de Tempête sur anorak.
Cabon ha contado que una de sus primeras inspiraciones fue ver Mountain Head (2002), de Kōji Yamamura. Le gusta la precisión, pero quiere que las ideas estén «desbordándose por los bordes»: una animación cuidada, con momentos sueltos de energía que se desborda. Y busca sorprender a quien mira con giros bruscos que cruzan géneros, lo que concuerda con las «animaciones sorprendentes» que dice intentar hacer.
El corto pasó por la selección oficial de Sundance en 2017 y tuvo una nominación a los César de 2018 como mejor cortometraje de animación; antes, en 2016, había ganado en Leeds y el premio del público en New Chitose.
Cabon dibujó a mano los cuadros en una Cintiq (una tableta con pantalla sobre la que se dibuja directamente), con el programa Toon Boom Harmony. El proyecto tenía un plazo estricto de cuatro meses: la licencia del programa, que había recibido por una película anterior, estaba a punto de vencer.
«Fue bastante difícil por momentos, pero también muy divertido —dice Cabon—. Espero que trabajar así le haya dado a la película una espontaneidad que se note. También espero que la gente salga de ella con una especie de desconcierto alegre. Si quieren afeitarse la cabeza y salir al sol, sería perfecto».