«Queríamos cuestionar la idea preconcebida de que el contenido LGBTQ no es apropiado ni adecuado para el público más joven», le dijo Esteban Bravo a NBC News al día siguiente de que In a Heartbeat se publicara en internet. «Es una historia inocente y desenfadada sobre un chico y su flechazo, y esperamos que conecte con la gente joven, venga de donde venga». Bravo y Beth David hicieron el corto como tesis de graduación en el Ringling College of Art and Design, en Florida.
La descripción oficial del video lo resume en una frase: un chico que no ha salido del clóset corre el riesgo de que su propio corazón lo delate cuando se le sale del pecho para perseguir al chico de sus sueños. Se llaman Sherwin y Jonathan. Al dibujarlos, David y Bravo les dieron trece y catorce años, la edad en la que, según David, los flechazos son más intensos. El corto no tiene diálogos: con la historia lista, los dos acordaron que no tendría palabras.
«Es el tipo de historia que nos habría gustado ver de chicos», le contó David a The Advocate. «Muchos de los sentimientos de fondo, el miedo y la culpa que atraviesa nuestro protagonista, hacen que sea una historia muy personal». A NBC News le explicó dónde ponía el acento: «Los temas LGBTQ ocupan, claro, el primer plano, pero en el fondo es una historia sobre un flechazo. Es algo que casi todo el mundo ha vivido y puede entender, y ese era más o menos el punto que queríamos dejar claro: que todo el mundo, incluso los chicos y chicas gays, pasa por esto».
Bravo, por su parte, lo planteó como una ausencia. «Ha habido algunos guiños a la comunidad LGBTQ en la programación infantil reciente», dijo a NBC News, «pero es muy raro que a un personaje LGBTQ se le dé el protagonismo. Especialmente en un medio como la animación, dirigido sobre todo a la infancia y a la familia».
Según The Advocate, la primera chispa no fue de ellos. En 2015, mientras preparaban sus propuestas de tesis en el programa de animación digital del Ringling, David y Bravo todavía trabajaban con otra estudiante, Hannah Lee, a quien se le ocurrió un chico enamorado al que el corazón se le sale, literalmente, del pecho. El profesorado que los asesoraba rechazó aquella primera propuesta, en la que el chico perseguía a una chica. Lee siguió por su cuenta con otra idea; David y Bravo se quedaron con el corazón incontrolable y, según Your Observer, lo hicieron con la bendición de su amiga.
El giro fue pequeño: el chico se enamoraría de otro chico. «La propuesta original era una historia entre un chico y una chica», recordó David en NBC News. «Pero hasta que la convertimos en un flechazo entre personas del mismo género, la idea no empezó de verdad a tomar forma y a resonar en Esteban y en mí. Nos dimos cuenta de que teníamos algo que podía ser muy especial para nosotros». Bravo lo explicó a BBC Mundo con sus propias palabras: «Yo creo que cuando uno cuenta una historia, también debe sentirse identificado con ella. Beth y yo somos gays y sentimos que si contábamos la historia desde nuestro punto de vista, tendría más sentido para nosotros, sería más honesto y alcanzaría una dimensión mayor».
Con ese cambio, la historia ganó una segunda capa. «La historia funciona en varios niveles», dijo Bravo a Your Observer. «En uno, es una historia universal sobre un chico tímido con un flechazo que no quiere admitirlo. En otro, es propia de la experiencia LGBT. Si Sherwin admite su amor en público, quedará expuesto. Tiene que enfrentar su miedo a lidiar con sus propias emociones y con el juicio de los demás». David lo resumió en una línea: «Sherwin no solo tiene miedo de admitir su amor; tiene miedo de admitir quién es».
Después de hacer la película, sentimos que les habíamos escrito una carta a quienes fuimos.
Para dar forma a Sherwin, los dos se contaron lo que habían vivido. «Nos sincerábamos y hablábamos de cómo era ser LGBT», recordó Bravo en The Advocate. «A mí, gracias a Dios, no me tocó ninguna situación en la que quedara expuesto antes de poder aceptar que era gay, ni siquiera ante mí mismo, que es lo que enfrenta el protagonista, pero sé el terror que habría sentido». A NBC News le dijo: «Encarnamos a nuestros personajes, y ellos nos encarnaron a nosotros. Nuestra historia, de alguna manera, se volvió la suya». Bravo, que nació en Ciudad de México, se lo dijo a BBC Mundo con otras palabras: quisieron hacer «la historia que nos hubiera gustado ver cuando éramos pequeños, para entender que no había nada malo con nuestros sentimientos, que no había razones para ocultarlos».
La escuela del corto viene de las suyas. Los dos estudiaron en colegios católicos, y los uniformes de Sherwin y Jonathan recuerdan los de aquellas aulas. Viajaron a la Mother of Mercy High School de Cincinnati, donde estudió David, y la fotografiaron para tenerla de referencia. «La entrada del corto es, más o menos, la entrada de mi escuela», dijo ella. Bravo quería que el edificio, gótico, se viera clásico e imponente: «Queríamos que la escuela pareciera de otra época, que representara una forma de pensar del pasado».
No quería, sin embargo, que el corto se leyera como una condena de las escuelas católicas privadas. Según The Advocate, Bravo no recuerda que en clase se enseñara una homofobia abierta; recuerda, más bien, que la homosexualidad era un tabú tan grande que nadie hablaba de ella. Para The Advocate, en una película sin diálogos es ese ambiente el que alimenta la confusión de Sherwin.
Con los personajes y el escenario listos, pasaron al storyboard, con la aprobación periódica del profesorado, y a unos tableros con los momentos emocionales principales de la película. El primer animatic, el storyboard filmado con sus tiempos, puso a los personajes en movimiento por primera vez. Según BBC Mundo, salvo la música y el sonido, todo el trabajo estuvo en manos de los dos.
Del animatic a la película terminada, el corto duplicó su extensión. «Necesitábamos más momentos de personaje para humanizar a los personajes», explicó Bravo a The Advocate. «Teníamos que darle a la película todo el tiempo que necesitaba para respirar en los momentos justos». En la animación comercial, dijeron a Your Observer, hay muy poco lugar para personajes LGBT: «Para eso tenemos que mirar al cine independiente», dijo Bravo, y citó una película de imagen real de Daniel Ribeiro con un tema parecido.
Casi terminada, la película seguía sin música. Para componerla no recurrieron al grupo de quienes suelen componer para el alumnado del Ringling: prefirieron a alguien con experiencia en proyectos mucho más grandes. Les gustaba la música de Arturo Cardelús, compositor de la serie de Netflix Call Me Francis, y David se puso en contacto con él en Los Ángeles y le mandó el animatic. «No pensábamos que íbamos a poder contactarlo», recordó. «Nadie en el Ringling se le había acercado antes, pero logramos hablar con él y la película le entusiasmó». Para pagarle, abrieron una campaña en Kickstarter: con una meta de 3.000 dólares cubrían los 2.200 de sus honorarios y 800 para alguien que hiciera el diseño de sonido. En menos de treinta días reunieron 14.191 dólares. Cardelús y el dúo se pasaron notas y video hasta terminar la película.
La tesis fue aceptada y entró en la muestra Best of Ringling. El tráiler circuló por las redes antes de que el corto completo llegara a Vimeo y YouTube. Cuando abrieron su página de Facebook hubo algo de rechazo, «de la parte rara y enojada de internet», dijo David a NBC News, «pero no es nada comparado con los mensajes amables y compasivos» que llegaron después. En octubre, el corto recibió una medalla de los Student Academy Awards en la categoría de animación de escuelas de cine estadounidenses, y en diciembre quedó entre los diez cortos animados preseleccionados para el Oscar, sin llegar a la nominación. David se fue a trabajar a JibJab, en Los Ángeles; Bravo, a hacer prácticas de animación en Blue Sky Studios. «Hemos hablado de una secuela… o tal vez de un libro infantil», dijo él a Your Observer. «Pero todavía no terminamos con estos personajes».
Créditos
Duración
4 min 6 s
Categoría
Animación 3D
País
Estados Unidos
Dirección, guion y producción
Beth David y Esteban Bravo (Ringling College of Art and Design)