Short of the Week vio en Happiness, de Steve Cutts, animador e ilustrador británico, una «carrera de ratas» tomada al pie de la letra: un montaje lineal y rápido, con la estructura de Man, el trabajo más popular de Cutts.

El tema viene de lejos: lo anticapitalista atraviesa su obra desde In the Fall, el trabajo con el que se dio a conocer, y la reseña llama a Happiness su condena más rotunda de los efectos deshumanizantes del capitalismo y de la cultura del consumo. Lori Dorn, en Laughing Squid, se fijó en que Cutts no contó la historia con personas sino con ratas antropomorfizadas, y lo atribuyó, con un «quizás», a la idea de que el consumo no puede comprar la felicidad.

Según Short of the Week, el estilo de Cutts es más variado que sus temas: de una primera etapa a tinta salió hacia lo brillante y plano y hacia lo oscuro y gráfico, y en todo ese tiempo probó objetos 3D limitados dentro de mundos sobre todo 2D, y composiciones de técnicas mixtas. Happiness combina dibujo sobre papel y animación 2D y 3D por computadora; para la misma reseña, toma el estilo gráfico de The Walk Home y lo une a la escala vertiginosa de sus primeros trabajos, que la composición digital hace posible.

Para Short of the Week, cada escena rebosa de información, de los fondos detallados a la multitud de ratas superpuestas encima, y es el trabajo visualmente más maduro de Cutts. Pero también puso un reparo: lo que une a tanta gente que hace animación independiente con éxito es el choque, una respuesta a la idea todavía infantil de la animación que cultivó el trabajo comercial para toda la familia; Cutts vive de subvertir esa expectativa, su público lo quiere por eso, y a esas alturas su condena fácil de la sociedad corría el riesgo de volverse infantil también. La pregunta que dejaba abierta era si la variedad que Cutts mostraba en el oficio llegaría también a sus temas.

Cutts no ponía publicidad en sus videos de YouTube, no cobraba por ver su obra y su tienda de productos era todavía pequeña, y aun así iba camino de reunir un público fiel. Por esos años había hecho encargos muy visibles: un couch gag, la broma del sillón de la apertura, para Los Simpson, y un video musical para Moby que ganó uno de los premios mayores de Annecy.

Happiness compitió en la sección de cortometrajes de Annecy, donde recibió el premio de ayuda a la creación de CANAL+, y ganó el Webby en la categoría de animación de Film & Video.