Para el pueblo ayoreo, en el oriente de Bolivia, la abuela Grillo es la dueña de las aguas: va dejando en su camino ríos y lagunas formados con la lluvia que produce su canto. También la llaman Direjná, y las personas mayores del pueblo cuentan su historia en tiempos de sequía, para atraer las tormentas.

En el corto que lleva su nombre, la abuela canta cuando la sequía azota su pueblo, y llueve; pero con el tiempo su presencia se vuelve una molestia y la expulsan. Errante, se cruza con unos empresarios que descubren su don, la encierran y canalizan su canto hacia una empresa que vende el agua embotellada, a precio de oro.

Abuela Grillo es un corto de animación boliviano y danés de 2009, dirigido por el animador francés Denis Chapon y animado por un equipo de ocho artistas de Bolivia. Como escribió Jhoselin Granados en Muy Waso, al cumplirse diez años del estreno, el corto une la tradición oral con un hecho de la historia reciente del país: la Guerra del Agua, que estalló en abril de 2000 en Cochabamba.

El proyecto nació de una colaboración entre The Animation Workshop, la escuela de producción de Viborg, en Dinamarca; las productoras bolivianas Nicobis, Escorzo, Demiurgo y Renderet; y tres entidades danesas: el Center for Kultur og Udvikling, la Embajada de Dinamarca en Bolivia y Via University College. Tenía un fuerte componente de formación, pensado para impulsar la industria de la animación en Bolivia. Veintitrés artistas de Bolivia asistieron al Taller de Animación La Paz 2009, y de ese grupo salieron las ocho personas que recibieron una beca para hacer la película en Viborg.

El guion lo firman Alfredo Ovando, Chapon e Israel Hernández, con la colaboración de quienes asistieron al taller. En la descripción del video que Chapon subió a YouTube, el equipo se presenta por nacionalidades, con humor: la música, compuesta por «otro francés», «un proyecto danés» y ayuda de producción de «un mexicano y una alemana».

Animado por ocho animadores bolivianos, dirigido por un francés, con la música de la embajadora de Bolivia en Francia.

La voz de la abuela es la de Luzmila Carpio, cantante boliviana y entonces embajadora de Bolivia en Francia, que escribió además la letra y la melodía de su canto. La dirección musical, la composición y los arreglos son de Pablo Pico, y Uma Churita firma temas y composiciones.

Granados escribió en Muy Waso que el mensaje del corto, contra la mercantilización y la explotación de los recursos naturales en beneficio de unos pocos, tuvo una gran acogida internacional «sin la necesidad de grandes diálogos, complejidades técnicas u otros artilugios cinematográficos», y que la película se hizo para un público universal, capaz de emocionarse con la historia aun sin conocer sus antecedentes.

Según el recuento que publicó Muy Waso, en 1999 el presidente Hugo Banzer firmó la adjudicación del servicio municipal de agua potable y alcantarillado de Cochabamba, SEMAPA, al consorcio Aguas del Tunari, formado por Bechtel, Edison y Abengoa con socios bolivianos. Era uno de los acuerdos de privatización que el gobierno había pactado con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a cambio de créditos para el Estado. Con la ley 2029, aprobada por el Parlamento, la empresa podía cobrar, en palabras de Muy Waso, «incluso por el agua que la gente recogía de la lluvia, de los ríos o de sus pozos», y quedarse con los inmuebles de quien no pagara. Las tarifas subieron entre un 30 y un 300 por ciento.

Muy Waso cuenta que gente del campo y de la ciudad se organizó contra la medida. En abril de 2000 las calles de Cochabamba se volvieron campos de batalla y las carreteras quedaron paralizadas; Banzer declaró el estado de sitio y sacó a los militares a la calle. Hubo cientos de heridos y murió el joven Víctor Hugo Daza. El gobierno terminó negociando, y el acuerdo expulsó al consorcio y devolvió SEMAPA al municipio. Para Muy Waso, pocas veces una organización de ciudadanos de base había logrado hacer retroceder a su gobierno y expulsar a una transnacional. Con datos del censo de 2012, Muy Waso recordaba en 2020 que en el área urbana de Cochabamba el 64,7 % de la población recibía agua por cañería y el 17,7 % la compraba a camiones cisterna.

Denis Chapon nació en Francia en 1983. Se formó en la escuela Émile-Cohl de Lyon y en La Poudrière de Valence, y en 2007 se instaló en Dinamarca, donde fue ilustrador, animador y profesor en The Animation Workshop hasta 2021. Buena parte de su carrera la dedicó a programas de formación en animación en países con poca experiencia en ese arte, como Burkina Faso y Bolivia; en 2017 creó y dirigió, con apoyo de la UNESCO, el proyecto Andimation, para impulsar la industria de la animación en la región andina.

Mientras se hacía Abuela Grillo, Chapon llevaba adelante otro proyecto: entre 2008 y 2011 hizo doce dibujos de animación al día, un segundo de película por jornada, para 12 Drawings a Day. Más tarde codirigió con Alejandro Salazar, uno de los ocho, la serie de cortos Historias Contaminadas.

El corto se publicó con una licencia Creative Commons (CC BY-NC-ND), que permitía difundirlo libremente sin fines comerciales, en YouTube, en Vimeo y en su propio blog, y circuló como material pedagógico y de concientización en campañas medioambientales, foros y escuelas de América Latina y de España. Se mostró en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra de 2010, en Tiquipaya (Cochabamba), y en el festival Anima Mundi de Brasil ese mismo año; en 2011 estuvo en la selección oficial de la 23.ª Mostra de Cinema Llatinoamericà de Catalunya, en Lérida. Ganó el premio de UNICEF en la categoría de animación en 2010 y el primer premio del Prix Jeunesse Iberoamericano en 2011, y la Fundación Amigos de la Naturaleza le dio un reconocimiento especial en el Festival Internacional del Cine Verde de 2011.

En 2020, por los diez años del corto, el Espacio Simón I. Patiño lo proyectó en una función virtual, seguida de una conversación con el director, parte del equipo de animación y público conectado desde distintas ciudades. Ese año se anunció también el libro ilustrado Abuela Grillo y la defensa del agua, con texto de Claudia Michel y dibujos de Chapon, preparado por las editoriales Pol·len Edicions y Comsoc Comunicació Social, de España, y LaLibre, de Bolivia.