Olga lleva años viviendo en su quiosco porque se ha vuelto más grande que la salida. Anete Melece sacó la idea de un trabajo de oficina en el que se sentía estancada, y tardó en darse cuenta de que la historia hablaba de ella.
Este video no se puede reproducir aquí. Ver en Vimeo
Anete Melece tuvo la idea de The Kiosk cuando todavía trabajaba en una oficina. «Tenía un trabajo decente y todo estaba más o menos bien, salvo que sentía que estaba estancada y que ya no crecía», le contó a Skwigly. «Cuando se me ocurrió esta idea de una mujer literalmente atascada en su lugar de trabajo, que sueña con la libertad, al principio no me di cuenta de que hablaba de mí. Solo cuando por fin dejé el trabajo y empecé a estudiar para poder hacer esta película caí en la cuenta, aunque era tan obvio».
La mujer es Olga. Según la sinopsis oficial, hace años que el quiosco es su pequeño hogar, sencillamente porque su gusto por los dulces y una vida monótona la han vuelto más grande que la salida. Para distraerse, lee revistas de viajes y sueña con estar lejos, hasta que un incidente absurdo la pone en camino.
Short of the Week cuenta que la película fue para Melece una manera de desahogar esa frustración y, a la vez, el comienzo de un camino que la sacó de la publicidad y la llevó al cine, un cambio que ella describe como «mucha más libertad para la expresión personal». La reseña subraya que Olga está confinada en sentido literal por las restricciones físicas de su trabajo, mientras que la sensación de que el trabajo encierra es algo con lo que mucha gente puede identificarse.
Oír reír al público es de lo mejor que se puede recibir.
Melece había estudiado Comunicación Visual en la Academia de Arte de Letonia, que recuerda como un gran patio de juegos donde se podía probar cualquier medio, aunque en el centro de los estudios estaba aprender a pensar de forma conceptual. La animación le llegó desde la ilustración y el cómic: después de experimentar y descubrir la emoción de ver sus dibujos «vivos», dice, ya no hubo vuelta atrás. The Kiosk fue su trabajo de graduación de la maestría en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes de Lucerna, en Suiza, donde aprendió dramaturgia y otras cosas más cercanas a la animación y al cine; el conocimiento técnico que le faltaba lo fue adquiriendo sobre la marcha.
Según Short of the Week, la película tardó casi dos años en terminarse: Melece cerró el curso con el animatic de The Kiosk, el storyboard filmado con sus tiempos, y necesitó un año más para completarla. No escribe guiones convencionales: «escribe» dibujando miniaturas, y si los pensamientos van demasiado rápido toma algunas notas. «Básicamente, el storyboard es mi guion».
Melece le explicó a Skwigly cómo se hace una película suya. Terminado el storyboard, crea los personajes, que por lo general tienen que dibujarse desde cinco ángulos distintos; para The Kiosk usó pintura acrílica y lápiz. Después los escanea y recorta cada detalle en Photoshop, y los personajes pasan por el rigging, un esqueleto de piezas móviles que permite animarlos; el rigging y la animación se hacen en CelAction. Los fondos también los dibuja a mano, y se suman a la animación cuando están listos. La mayor parte de la animación la hizo Stefan Holaus. Para ella, la tecnología no fue el problema: solo tuvo que aprender un programa nuevo. «El cambio más grande fue aprender a trabajar en equipo».
Maisie Skidmore, de It’s Nice That, describió a Olga a partir del tráiler como una quiosquera muy alegre y un poco solitaria, y escribió sobre las técnicas de collage recortado y los fondos de acuarela, y sobre unos personajes que resultan extrañamente familiares pese a sus figuras claramente bidimensionales y sus conversaciones sin palabras. Short of the Week también señala que el diálogo queda casi en segundo plano y que la película se apoya en la comedia visual. Para la reseña, los personajes son estereotipos juguetones, de quien fuma sin parar a la mujer con el corazón roto, y aunque la protagonista se lleva la película, cada aparición del reparto secundario saca una sonrisa.
Melece y Saskia von Virág, que produce sus películas, buscan la financiación en fundaciones de Suiza y de Letonia. A Melece, Suiza le resultó un buen país para hacer cine, porque allí es posible vivir solo de eso, «un lujo que no se encuentra en muchos otros países».
En 2013 ganó el premio del público de la competencia suiza de Fantoche; en 2014, el Swiss Film Award a la mejor película de animación y el premio a la mejor película de graduación en KROK. Ese mismo año tuvo su estreno en Estados Unidos en la competencia de cortos de Tribeca. Melece atribuye ese recorrido a una historia sencilla, llena de detalles humorísticos, aunque cree que la razón principal pudo ser el encanto de su protagonista de buen corazón, «la quiosquera Olga».
Melece nunca elige primero un tema: suele partir de un personaje, piensa después de qué trata y, mientras desarrolla la historia, descubre cómo se relaciona con su propia vida. Lo contó a propósito de Analysis Paralysis, su película siguiente, sobre Anton, un hombre solitario que solo tiene la compañía de su perro salchicha y que no puede dejar de analizarlo todo. «Igual que Anton, muchas veces soy indecisa», le dijo a Skwigly. Por entonces existía la idea de convertir The Kiosk en un libro ilustrado.
Con los cómics, dice, puede elegir un tema con descuido: uno se termina en una semana o en un mes, y puede ser simplemente un chiste. Con la animación no. «Como la animación es un proceso largo, que exige mucho esfuerzo y paciencia, siento la necesidad de tratar temas que me parecen más profundos y más personales».
Créditos
Duración
6 min 55 s
Categoría
Animación 2D
País
Suiza
Dirección
Anete Melece
Animación
Stefan Holaus
Producción
Saskia von Virág
Productora
Virage Film
Coproducción
SRF Schweizer Radio und Fernsehen y HSLU Design & Kunst