Un marinero solitario cruza mares tormentosos en busca de su amada. Cesar Cabral partió de «Eleanor Rigby» y de la pintura de William Turner; el mar se hizo con tubos forrados de papel azul.
Un marinero solitario navega por mares tormentosos para reunirse con su amada. Sigue una rutina estricta hasta que cambios inesperados en su rumbo alteran su destino. Así presenta Coala Filmes, el estudio que lo produjo, Tempestade, el corto en stop motion de Cesar Cabral, que en su canal lleva el título en inglés, Storm.
La película nació de una convocatoria. En 2009, la Asociación Cultura Inglesa de São Paulo abrió un concurso para su 14.º Cultura Inglesa Festival, que buscaba «estimular y fomentar la creación artística y el intercambio cultural entre Brasil y el Reino Unido». En la categoría de cine digital, la película debía inspirarse libremente en una obra literaria británica, y las letras de canciones contaban como tal; debía pensarse para un público de 12 a 17 años.
Cabral partió de «Eleanor Rigby», de los Beatles, una canción sobre la soledad de dos personajes, Eleanor Rigby y el pastor Mackenzie. Para la imagen eligió a otro inglés, el pintor romántico londinense William Turner, cuya obra le sugería posibilidades plásticas para el escenario de una tempestad en alta mar. El blog oficial de la película lo explica así: «la idea fue realzar el drama y los peligros de la situación de aquel marinero: tanto el hecho de estar en medio de una tormenta en el océano como sus conflictos interiores, a través del uso expresivo de los colores, las texturas, los relieves de los objetos y las luces».
En la nota de la Folhinha, el suplemento infantil de la Folha de S.Paulo, la amada del marinero tiene nombre: Eleanor.
¿Cómo hacer que una película con pocos recursos pelee con Disney, Pixar?
El corto se mostró por primera vez en el Cultura Inglesa Festival, entre abril y junio de 2010, y ganó el premio a la mejor producción. En julio, en una nota de la Folha de S.Paulo sobre la animación brasileña en Anima Mundi, Cabral planteó el problema de fondo: «¿Cómo hacer que una película con pocos recursos pelee con Disney, Pixar? En el fondo, es el drama de toda película brasileña».
Parte de la respuesta estaba en los materiales. Cabral le contó a la Folhinha que querían usar lo mínimo de efectos de computadora: la idea era explorar objetos y otros materiales para darle más textura a la creación. Un grupo de estudiantes de un colegio de São Paulo, al que se le mostró el corto, descubrió que el mar estaba hecho con tubos largos cubiertos de papel azul, que se iban girando y fotografiando; la tempestad, en cambio, se creó con ayuda de la computadora.
El marinero pasó por tres etapas, según la misma nota: un boceto en dos dimensiones, un modelo en un programa de 3D en la computadora y, a partir de él, el muñeco tridimensional que se llevó al set.
En 2010, Tempestade ganó el premio a la mejor dirección en el 3.er Festival de Cine de Paulínia, en el interior del estado de São Paulo. El sitio del festival lo presentaba como un corto que seguía «la tendencia del este de Europa de no hacer animación con aspecto infantil», inspirado en una obra de Turner y en canciones de los Beatles. Allí Cabral contó que el proyecto cambió mucho hasta terminarse: «La película se fue transformando y fue surgiendo a partir de un foco que se fue abriendo. Al principio se investigaron muchas cosas, en un camino largo pero rápido».
Cabral llegaba a Paulínia después de Dossiê Rê Bordosa (2008), también de Coala Filmes: un documental animado sobre el asesinato de Rê Bordosa, el personaje del historietista Angeli. Según el sitio del festival, ese documental ya sumaba setenta premios.
Hasta finales de 2011, Tempestade recibió dieciocho premios y menciones en festivales brasileños y tres en festivales internacionales, entre ellos la selección oficial del Festival de Sundance.