Rin, de 17 años, vive sola dentro de una simulación y cada día crea con una tableta un mundo nuevo; «Shelter» es el video de Porter Robinson y Madeon animado por A-1 Pictures.
«La cultura pop japonesa y el anime han tenido una influencia enorme en mi música, así que tener la oportunidad de hacer mi propio anime es, de verdad, un sueño hecho realidad», dijo Porter Robinson a propósito de «Shelter», según Otaku USA. «Colaborar de verdad en la creación de un anime es simplemente increíble». Es el video de la canción que Robinson firmó con Madeon, de Francia; lo hicieron con el estudio japonés A-1 Pictures y la plataforma Crunchyroll, sobre una historia original de Robinson, que además fue productor ejecutivo.
La descripción oficial cuenta la premisa: Rin, una chica de 17 años, vive sola dentro de una simulación futurista, «en una soledad infinita y hermosa». Cada día despierta en la realidad virtual y usa una tableta que controla la simulación para crearse un mundo nuevo, distinto. Rin puede volcar en la simulación cualquier pensamiento y hacerlo real con la tableta: estructuras, sonidos, paisajes, objetos.
Para Robinson, el video es «la destilación más concreta de la inmersión en la fantasía y de su conexión con la realidad». Lo explicó así: «La mayor parte de nuestra experiencia vital está hoy conectada de algún modo con la tecnología. El mundo de “Shelter”, este universo de realidad virtual en el que ella está atrapada, donde tiene el superpoder de crear entornos y recorrerlos, jugar en ellos y explorarlos todos los días. Es una idea hermosa, y algo que tiene que ver con mi propia sensibilidad como artista».
Robinson y Madeon publicaron la canción en agosto de 2016; según Kotaku, pasaron buena parte de ese año produciendo, escribiendo y haciendo la música de «Shelter». Robinson, de Carolina del Norte, se había vuelto, según Kotaku, algo así como una sensación sobre todo entre el público otaku de Estados Unidos, y su música toma mucho del J-pop. Su hermano lo inició de chico en los videojuegos y el anime, y la música de Dance Dance Revolution fue su primera puerta a la electrónica. «La cultura del entretenimiento japonés fue, para mí, la razón por la que empecé con esto», le dijo a Forbes.
A-1 Pictures, filial de Aniplex, había producido Sword Art Online y Magi: The Labyrinth of Magic, y de esas series venía parte del equipo. Toshihumi Akai, que había llevado la dirección de animación principal de Magi, se ocupó del storyboard y de la dirección de animación; Megumi Kouno, con animación clave en Idolm@ster, diseñó a los personajes.
El arte es de Yusuke Takeda, del estudio Bamboo, que lo había dirigido en Sword Art Online y en películas de Ghost in the Shell y de Berserk; Bamboo pintó también los fondos. La intercalación, los dibujos intermedios entre una pose clave y la siguiente, se repartió entre A-1 Pictures y nueve estudios más.
Del lado del estudio, el entusiasmo fue mutuo. Tomonori Ochikoshi, que presidía A-1 Pictures, le dijo a Crunchyroll: «Porter sabe muchísimo de animación japonesa, y nos inspiró con sus expectativas de lo que podía crear con nosotros». En el video sobre el proceso que Robinson compartió después, según Dancing Astronaut, el equipo de animación de A-1 decía que lo más emocionante del proyecto había sido el propio Robinson, y que la razón principal para trabajar con él fue la descripción minuciosa de su idea y su amor por el anime. Robinson, por su parte, le dijo a Forbes: «No puedo creer toda la participación que me permitieron tener; fue una colaboración de verdad y, sinceramente, probablemente lo que más me ha gustado hacer en mi vida».
Nunca me compré un Ferrari, nunca me compré una mansión, pero básicamente me estoy comprando un cortometraje que podemos compartir.
A Forbes, Robinson le habló de su vida austera: siente que tiene mucha buena voluntad de quienes lo siguen y quería corresponder a esa confianza gastando su dinero en una experiencia que pudiera compartir con ese público. El video se mostró primero en Shibuya, Tokio, en una pantalla digital ante público en vivo; según Dancing Astronaut, el revuelo llegó al punto de que a Robinson lo rodearon en Tokio. Llegó a internet el 18 de octubre de 2016, a la vez en YouTube y en Crunchyroll.
Ese mismo día, «Shelter» se volvió el centro de una discusión sobre qué es el anime. Alguien lo publicó en /r/anime, el foro de anime de Reddit, y llegó a lo más alto; en una hora, la moderación lo había borrado. Sus reglas exigían que todo fuera específico del anime, que definían como «una serie animada, producida y emitida en Japón, pensada para un público japonés». Una persona del equipo de moderación lo explicó así: «Es un video musical de un artista que contrató a un estudio que, casualmente, también produce anime. Si A-1 hubiera sido contratado para producir un episodio de Bob Esponja, tampoco lo permitiríamos». Robinson escribió en Twitter que estaba «destrozado». Una hora después, la publicación fue restituida, en medio del acoso al equipo de moderación.
Neito, que moderaba el foro desde hacía diez años, le explicó a Kotaku el razonamiento: aunque la animó un estudio de anime, «Shelter» la habían producido «estadounidenses (el señor Robinson y su sello)», lo que la hacía un encargo tradicional, como Batman: la serie animada, que animó Sunrise; no se trataba de calidad, sino de dónde correspondía la publicación. Kotaku consultó a quienes estudian el tema. La antropóloga Debra Occhi, del Miyazaki International College, llevó la pregunta a su seminario: cuatro de seis estudiantes dijeron que sí era anime porque, en palabras de Occhi, «el estilo de dibujo y el idioma japoneses sí importaban, más que la etnia de quienes lo crearon… y aun así era importante que en su mayoría fueran japoneses»; dos dijeron que no, porque no todo el equipo de producción era japonés. Occhi también lo consideró anime. Patrick Galbraith, que estudia la cultura otaku desde la antropología cultural en la Universidad de Duke, entendía que a parte del fandom le doliera ver esas imágenes en un video dirigido a gente de fuera, pero le alegraba ver al anime atrayendo a gente nueva: «Eso no es mi anime, sí, pero es nuestro anime».
¿Habrá más? Según Dancing Astronaut, Robinson dijo que le encantaría, aunque no lo veía en el horizonte inmediato: dependería de cómo se recibiera esta animación y de cómo se sintiera él más adelante. «Si tuviera tiempo y dinero infinitos, sin duda querría hacer, quizá no un largometraje, sino más bien una serie de episodios o un cortometraje».
Créditos
Duración
6 min
Categoría
Video musical
País
Japón / Estados Unidos
Historia original y producción ejecutiva
Porter Robinson
Música
Porter Robinson y Madeon, «Shelter»
Storyboard y dirección de animación
Toshihumi Akai
Diseño de personajes, dirección de dibujo y animación clave