En «J'aime les filles», Diane Obomsawin lleva a la animación cuatro de las historias de su novela gráfica, en las que mujeres reales cuentan su primera atracción hacia una mujer.
Antes de ver: «J'aime les filles» tiene momentos eróticos y primeros intentos torpes de expresión sexual.
Un día, Diane Obomsawin se dio cuenta de que durante muchos años había estado siempre enamorada de alguien, y de que eso venía de la infancia. Se lo contó a Skwigly: «Cuento esa anécdota en la película: fui a unas catorce escuelas distintas y, sin darme cuenta, encontraba a una chica de la que me enamoraba por intuición, desde los cuatro años. Esa era mi razón de vivir: quería ir a la escuela para verla y concentrarme en eso». Lo primero que hacía en cada escuela nueva, recuerda, era elegir a alguien que sería importante para ella y con quien no hablaba, solo para saber que estaba ahí.
De ahí salió primero un libro. Obomsawin quiso saber de otras chicas, y por esos días leía a Michel Tremblay, a quien describe como un conocido autor gay quebequense: a los dieciséis años, él notó que cada vez que veía a un hombre y una mujer besándose en la tapa de un libro se identificaba con la mujer que recibía el beso, y se dio cuenta de que tal vez lo atraían más los hombres. Así que la pregunta que les hizo a sus amigas no fue sobre su primer amor, sino sobre la primera atracción, aunque fuera casi inconsciente, hacia una mujer.
Las entrevistas tuvieron su costo. «La primera mujer que entrevisté habló durante dos horas y después quedó completamente deprimida, porque le trajo algo de dolor», contó a Skwigly. «Así que después les dije a mis amigas que no hablaran más de veinte minutos». El libro, J’aime les filles, reunió diez historias en capítulos que llevan el nombre de cada mujer; Drawn & Quarterly lo publicó en inglés como On Loving Women. Skwigly lo leyó como una colección de recuerdos sobre salir del clóset, los primeros intentos de expresión sexual y el cariño correspondido o no, contados con humor y emoción honestos.
La película, J’aime les filles, toma cuatro de esas diez historias. La NFB la presenta como relatos reales de primer amor contados con figuras antropomórficas entrañables, y la descripción de su video habla de cuatro lesbianas que cuentan los pormenores de sus primeros amores. En el libro, según Skwigly, las personas tienen cabezas de animales que cambian de una historia a otra. «Lo que más me conmovió fue que las personas que entrevisté dijeron que se reconocían por completo y, al mismo tiempo, que había la distancia suficiente para que pudieran quererse a sí mismas», contó Obomsawin, que sintió que no había traicionado nada de lo que le dijeron. Tal vez, piensa, las cabezas de animales las ayudaron a tomar distancia y quitarle dramatismo.
Para el paso a la animación, el problema era el gesto. «Quería de verdad hacer una película sensual», explicó. «Mi estilo de dibujo no es sensual por naturaleza, así que quería estar segura de que los gestos lo fueran. Además, es difícil animar dos cuerpos que se besan o se acarician, así que contratamos a dos personas que bailan, porque entienden el movimiento más que quienes actúan». La animó con rotoscopia, que consiste en dibujar a partir de movimientos filmados. Ya la había probado un poco con Kaspar, filmándose a sí misma en casa para asegurarse de que los gestos pequeños fueran los correctos: «Se suele decir que animar es actuar, pero en la animación tradicional se suele tener un espejo al lado para hacer la acción y después reproducirla. Como animadora no tan buena, prefiero la rotoscopia. Viene de mi falta de conocimiento, pero no creo que sea malo».
Si te falta un conocimiento, puedes ir por otro camino.
Obomsawin, que firma también como Obom, es historietista y animadora en Montreal. Según Skwigly, forma parte de la escena del cómic underground de la ciudad desde mediados de los ochenta. Empezó a animar tarde, a fines de sus treinta, porque todo el mundo, y sobre todo una amiga, le decía que su estilo «ya estaba pidiendo que lo animaran»; esa amiga insistió en que antes pasara por la Universidad Concordia, adonde fue unas pocas horas por semana, y salió con cuatro películas de estudiante, una de ellas en 16 mm. Con ellas llegó a la NFB, donde hizo encargos de autor, con su estilo, su humor y su punto de vista, sobre derecho civil y derechos personales. Después pudo hacer una película propia: había propuesto adaptar La flauta mágica de Mozart, pero una mañana llegó con un cómic de diez páginas sobre su infancia y en la producción le dijeron que eso daría una película mejor. Fue Here and There, premiada en el Festival Internacional de Animación de Ottawa en 2006. Su novela gráfica Kaspar también se convirtió en película de la NFB.
A ella el cómic le resulta más difícil que la animación: en cada viñeta tiene que decidir cómo encuadrar, y entonces le dan ganas de hacer café y muffins todo el tiempo. «La animación es lo contrario: hago lo que ya decidí y no pienso tanto. […] Cuando tengo una película, tengo que correr detrás de ella, corro y corro y no paro». Sobre pasar de la historieta al cine, con Kaspar como con esta película, dice que al relato le faltan cosas pero gana sentimiento y atmósfera, por el sonido y el ritmo: hay quien se ríe más con algunas escenas de su película que con el cómic, solo por el ritmo y las voces, por la manera de decirlo.
La película ganó el Gran Premio Nelvana al corto independiente en Ottawa y el premio al mejor corto LGBT del New York City Short Film Festival; cuando la NFB la liberó gratis en internet, el Día de San Valentín de 2018, llevaba 41 festivales y ocho premios. En su blog, NFB Education la recomienda para verla con adolescentes y conversar sobre el amor entre personas del mismo sexo y la inclusión. Si volviera a hacerla, contó Obomsawin a Skwigly, le sumaría quizá dos historias más, aunque la aprecia tal como es.
Créditos
Duración
8 min 12 s
Categoría
Animación
País
Canadá
Dirección y guion, a partir de su novela gráfica
Diane Obomsawin
Producción
Marc Bertrand
Producción ejecutiva
Julie Roy
Productora
National Film Board of Canada (NFB), Estudio de Animación en Francés