Expulsado de su comunidad, un hombre lobo decide poner fin a esa discriminación. Esa es la historia de Fur, el corto de graduación que seis estudiantes de la escuela francesa Gobelins presentaron en 2011.

Los créditos de Fur dicen con precisión quién hizo qué, y eso permite ver por dentro cómo se reparte el trabajo en una película de animación hecha en equipo.

Es una aventura llena de acción y colores vivos, con una estética cómica.

Los créditos revelan dónde se jugó el aspecto visual: hubo un guion de color, es decir, un plan de cómo evoluciona la paleta a lo largo de la película, a cargo de Claire Fauvel, y fondos pintados por Fauvel y Benoit Tranchet.

El hombre lobo es una figura clásica del miedo al otro, y Fur la usa como una parábola sobre la exclusión: el problema no es la bestia, sino la comunidad que decide no convivir con ella.

El departamento de animación de Gobelins, en París, existe desde 1975; de allí salieron, entre otros, Pierre Coffin, que codirigió Mi villano favorito, y Pascal Charrue, del equipo que fundó Fortiche, el estudio de Arcane. Sus películas de graduación, como Oktapodi (2007), se ven en internet y en festivales como la presentación de cada promoción.

Claire Fauvel, a cargo del guion de color, había estudiado ilustración en la École Estienne antes de pasar a la animación en Gobelins; después de la escuela trabajó un año como pintora de fondos en una serie animada y luego se pasó a la historieta para contar sus propias historias. La guerre de Catherine (2017), con guion de Julia Billet, ganó en 2018 el premio juvenil del Festival de Angulema.

Seis personas, cada tarea con su nombre.

El reparto del trabajo está documentado al detalle. Barreau, Delannoy, Guendouze y Nghiem hicieron el storyboard, y el layout, es decir, la puesta en escena de cada plano, pasó por las seis personas del equipo. Guendouze diseñó los personajes y los efectos; Nghiem compartió el diseño de fondos con Tranchet y diseñó también personajes. Fauvel y Tranchet hicieron los estudios de color y pintaron los fondos, pero el guion de color fue solo de Fauvel, y la composición digital final, solo de Tranchet. La animación estuvo a cargo de todo el equipo salvo Fauvel.

Las películas de graduación de Gobelins de ese año se produjeron en unos cinco meses cada una. En ese plazo, las tareas que piden muchas manos, el storyboard, el layout y la animación, se repartieron, y el guion de color y la composición digital quedaron cada uno en una sola persona.

El corto fue seleccionado en el Festival de Annecy de 2012.