The Man Who Saw a Boat es un corto de Henrique Barone, hecho en el curso de animación digital de personajes de la Vancouver Film School. Su sinopsis: la vida de un hombre que vive bajo el agua queda en duda cuando un bote pasa flotando sobre su cabeza (traducción nuestra).
Barone escribió, en palabras que recoge No Film School, que primero pensó en una historia de reparto de pizzas y la dejó porque no tenía historia. El corto salió de varias imágenes sueltas que terminó uniendo un hilo de pesca: el que conecta al hombre, dentro de una campana de buceo, con un pescador en la superficie.
El problema que nombra es de forma: llevar un personaje 3D de ángulos gráficos a un mundo 2D, cuando el 3D tiende a los ángulos duros de una máquina o a las formas muy orgánicas.