Entre dos encargos como animador de Peppa Pig y El pequeño reino de Ben y Holly, Will Rose hizo en dos meses, en un ático, su primer corto: un día de un cabrero y su rebaño por las montañas de España. Lo inspiró su sobrina, que no paraba de gritar: «¡muchas, muchas, muchísimas cabras!».
Este video no se puede reproducir aquí. Ver en Vimeo
La hermana de Will Rose, Anna, volvió de unas vacaciones en un valle entre montañas, en España. Todos los días habían visto pasar a un cabrero con su rebaño, y Ella, la sobrina de Rose, que tenía dos años, gritaba: «¡Muchas, muchas, muchísimas cabras!». Mientras su hermana se reía al contarlo, Rose «casi al instante» pudo ver «esa silueta de un cabrero y su rebaño de cabras caminando por montañas ridículamente empinadas», según contó a Inkygoodness. Ese mismo día hizo un primer storyboard.
«Siempre había querido hacer algo para Ella, para poder ser un “tío genial”», explicó, «y al principio quería hacer un libro ilustrado, así que una película era lo más parecido». The Goat Herder and his Lots and Lots and Lots of Goats sigue un día de un cabrero y su rebaño mientras suben y bajan las montañas de España. Fue su primer corto animado.
Rose lo hizo en una pausa de dos meses entre dos encargos como animador de Peppa Pig y El pequeño reino de Ben y Holly, las series de Neville Astley y Mark Baker. Se puso una fecha límite y trabajó tranquilo, porque sabía que después tenía trabajo. Podía pedir ayuda a gente amiga, pero decidió diseñarlo y animarlo solo: quería ponerse a prueba.
Andaba corto de dinero, y la familia de su novia lo recibió en su casa. El ático, al que llamaron «La Fábrica», fue su estudio: allí trabajaba de nueve a seis junto al padre de ella, también artista, cada uno en lo suyo.
Quería crear algo que no estuviera limitado por el idioma.
Su lema de estudiante, contó, era «simple pero efectivo». Cuando dibujó a los personajes por primera vez en su cuaderno usó un marcador negro, «así que, sin siquiera proponérmelo, había creado siluetas al instante». Dibujarlos así también aceleró la animación, porque ya no había rasgos ni expresiones de la cara que animar. Lo animó en Flash: hizo todos los ciclos de caminata que necesitaba, los movimientos que se repiten en bucle, y después ajustó a las cabras en cada escena.
Inkygoodness le preguntó por una paleta «limitada pero melancólica»; el New York International Children’s Film Festival describe el rebaño bajo «un cielo fucsia» y habla de una paleta «apagada» y de un humor sutil.
No tiene diálogos: la historia se cuenta con sonido y movimiento. Rose admira los primeros quince minutos de WALL-E, de Pixar, y quería que «cualquiera, de cualquier país, pudiera verlo y disfrutarlo». En cuanto empezó a animar a las cabras supo que harían ese ruido monótono de masticar y de pasos por donde fueran. Le gustan los efectos de sonido toscos y graciosos, y cree que los de Peppa Pig, «muy bruscos y torpes», influyeron en cómo las cabras se dejan caer para descansar y bajan la montaña a trompicones.
Para él, el sonido era una parte de la narración tan esencial como la animación. Hizo un primer montaje de sonido y lo llevó a JM Finch, de Fonic Studios, que creó la versión final. Tom Gisby, amigo suyo del estudio de Peppa Pig, compuso e interpretó «Goat Herder», el tema de apertura. Al terminar la animación, Rose acababa de ver en concierto a Vetiver y le gustaba su canción «Soft Glass»; la probó sobre toda la película y resultó demasiado dominante, así que la dejó para un solo tramo. Andy Cabic, cantante de la banda y autor de la canción, le dio permiso para usarla.
Rose coescribió con Astley y Baker «Pedro is Late», un episodio de la cuarta temporada de Peppa Pig, y cree que eso le dio la confianza para hacer su propia película; también le enseñaron, dice, a hacer algo que funcionara para todos los públicos. «Cuando hice el primer storyboard, ¡el cabrero apaleaba osos y les disparaba a los buitres!», recordó. Pronto entendió que algo con atractivo universal, que cualquiera pudiera ver, sería mejor.
Inkygoodness le preguntó por los muchos animales y aves del corto. Rose observa aves desde muy pequeño, su héroe es David Attenborough, y de niño dibujaba halcones peregrinos cazando palomas y gavilanes persiguiendo herrerillos. Se graduó en Animación en el Mid Glamorgan Center for Design en 1999.
El corto ganó el premio a la mejor animación independiente del Blue Plum Animation Festival, en Tennessee; el Screen Out Loud al talento independiente en dirección de animación, en el Animated Exeter Festival, y el de mejor animación familiar e infantil del Sodak Animation Festival, en Dakota del Sur. Pasó por el festival de animación de Ottawa y por el Encounters de Bristol, donde un jurado infantil lo eligió entre las películas que competían por su premio; Rose dio allí un taller e imprimió los ciclos de caminata de las cabras para que el público infantil viera las posiciones de las patas. En 2013 el festival infantil de Nueva York lo programó en «Shorts For Tots», para edades de tres a seis años.
Cuando Vimeo lo eligió para sus «Staff Picks», las reproducciones pasaron de tres mil a treinta mil en un fin de semana. Rose quería convertirlo en un libro animado e interactivo para iPad: «Imagínense que los niños pudieran tocar a las cabras y hacerlas “¡beeee!”».
Créditos
Duración
7 min 12 s
Categoría
Animación 2D
País
Reino Unido
Diseño y animación
Will Rose
Música
«Soft Glass», de Andrew Cabic (Vetiver); «Goat Herder», de Tom Gisby