Un alma perdida tropieza borracha por la ciudad. En un parque, la Muerte la encuentra y le muestra muchas cosas.

Así presenta Coda el estudio que la produjo, And Maps And Plans. En la lectura de Gizmodo, la Muerte no deja que el alma siga vagando por el parque: se la lleva de viaje a ver esas «muchas cosas». Zippy Frames la describió como un corto que explora lo que se vive después de la muerte y la posibilidad del perdón.

Alan Holly, que la dirigió, habla sobre todo del pasado: «Vivimos buena parte de la vida en el pasado, pensando en el pasado, dándole vueltas al pasado. Hay una parte consciente de nosotros que aprende del pasado y toma decisiones informadas según lo que hemos aprendido y vivido, pero hay otra parte, inconsciente, que toma decisiones emocionales a partir de cosas que nos pasaron y de las que quizá ya no somos conscientes». Y cree que la animación, «con su manera potencialmente menos directa de abordar las cosas, puede ser un buen medio para explorar este tipo de historias».

Holly, animador de Dublín, escribió Coda con Rory Byrne; Scannain la describió como la culminación de dos años de trabajo minucioso de un equipo pequeño. Se hizo dentro de Frameworks, el programa de animación del Irish Film Board, financiado por el propio Irish Film Board, RTÉ y el Arts Council.

Los personajes principales que nos interesan no son héroes, son simplemente personas normales, con problemas normales.

Coda no nació de una sola idea. «Surgió de unas cuantas ideas separadas que había estado desarrollando y a las que volvía una y otra vez a lo largo de un par de años», cuenta Holly. Cuando siente que está forzando una idea en lugar de dejar que siga su propio curso, la deja reposar en el fondo de la cabeza y se ocupa de otra cosa, hasta que vuelve sola al primer plano. Así fue con esta película: primero escribió el guion de lo que terminaría siendo su primera mitad, pensado al principio como una película completa, que nunca terminó de encajar; más tarde volvió a una idea más antigua, una imagen o un personaje al que regresaba de vez en cuando.

Todo se juntó en un día: «Un día especialmente bueno, en el que se suponía que debía estar haciendo otra cosa, terminé dibujando esto y las cosas empezaron a encajar, un dibujo llevaba a otro, y a otro». Sus ideas, explica, suelen crecer durante mucho tiempo en los cuadernos de bocetos, y después las arma a partir de lo que quizá empieza como ideas dispersas. La inspiración, dice, viene de lo vivido al crecer en Dublín y de mucho más después.

Antes de Coda, Holly había codirigido Old Fangs con Adrien Merigeau, que fue su director principal y escribió la historia; ese corto fue seleccionado en Sundance. Los dos, dice Holly, buscan lo mismo: «Creo que algo que tanto Adrien como yo intentamos es contar historias tranquilas, en lugar de otras más dramáticas en las que quizá seguimos al héroe». La animación, agrega, ofrece una buena manera de expresar la excentricidad y el carácter.

Holly había trabajado también en largometraje: en Brendan y el secreto de Kells y, como animador de personajes, en algunas escenas del segmento de Tomm Moore en El profeta, de Kahlil Gibran.

«Coda se hizo de forma bastante tradicional», dice Holly. La idea empezó en papel: bocetos, diseños dibujados y un storyboard, también en papel. De ahí pasó a la computadora, donde se hicieron casi todas las imágenes finales, «digitalmente, pero pensando en un aspecto tradicional». Scannain la presentó como una película dibujada a mano.

Holly no le da mucho peso a la discusión entre 2D y 3D, que considera «una cuestión de gusto», pero su interés siempre estuvo en el arte dibujado y pintado: «Me encanta también la escultura, pero mi corazón siempre ha estado con la imagen dibujada y el color».

El estreno fue en el Galway Film Fleadh de 2013, donde ganó el premio FICC Don Quijote. Después vinieron, entre otros, el premio al mejor corto animado en SXSW y el Silver Hugo del Festival Internacional de Cine de Chicago.

Cuando la Academia anunció la lista corta de la 87.ª edición de los Oscar, Coda era uno de los diez cortos animados elegidos entre los cincuenta y ocho que habían calificado. Para entonces, según Scannain, había pasado por más de sesenta festivales. «Es estupendo tener el reconocimiento de la industria, sobre todo para And Maps And Plans como estudio, porque es el primer cortometraje que hemos terminado», dijo Holly a Zippy Frames. La película fue nominada además a los premios Annie y al Cartoon d’Or.

Cuando llegó a internet, Vimeo la eligió entre sus Staff Picks y después entre las mejores animaciones del año. La banda sonora de Shane Holly se publicó aparte, en su SoundCloud.